Al mediodía, ‘Ad Libitum’ ha acercado los clásicos de la música a través de tres alocados instrumentistas y esta tarde concluye con ‘El Bosque de Coco’, en el Apolo
Las representaciones de la segunda y tercera jornada del Festival de Teatro Infantil han vuelto a llenar de imaginación, risas y artes escénicas la ciudad de Almería. Todas las obras han destacado por la calidad interpretativa y la conexión con el público. Hoy, al mediodía, ‘Ad Libitum’ ha vinculado el teatro con la música con una propuesta tan didáctica como desternillante que, ante la posibilidad de lluvia, se trasladó la Sala de Prensa del Ayuntamiento.
Sobre el escenario, tres músicos guiaron al público infantil por un viaje a través de la historia de la música clásica, explicada con mucho humor, ritmo y cercanía. Instrumentos de viento y percusión, tradicionales y otros de factura casera, convivieron en un espectáculo divertido, creativo y muy ingenioso, que convirtió el aprendizaje musical en un juego lleno de sorpresas y carcajadas. Una forma de despertar la curiosidad y el gusto por la música y el teatro desde edades tempranas.
La programación, organizada por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería, tuvo ayer, en su segunda jornada, una doble sesión. Al mediodía, la plaza de la Constitución acogió ‘La mata de albahaca’, una representación que acercó el teatro popular a las familias en un entorno abierto y participativo. Ya por la tarde, el público se trasladó al Teatro Apolo, donde se presentó ‘Debajo del tejado’, una obra sensible y poética que invitó a mirar el mundo desde la imaginación y la emoción. La obra contó la historia de un edificio y las vivencias que se generan entre los vecinos, los de toda la vida y los nuevos.
El festival concluye esta tarde, a las 17.30 horas, con la representación de El bosque de Coco, en el Teatro Apolo. El bosque de Coco’ es un espectáculo multidisciplinar de teatro visual para toda la familia que aúna danza, teatro de máscaras y títeres con el que se aborda el funcionamiento del cerebro tomando como punto de partida la neurociencia. Contará la historia de una niña llamada Coco que está viviendo la separación de sus padres, un evento emocionalmente significativo en la vida de cualquier niño. Para hablar de cómo afecta este cambio de situación familiar a su cerebro y, por tanto, a su comportamiento y gestión emocional, se sitúa la acción dentro de su cabeza, en un bosque metafórico, un bosque que no es otro que el bosque neuronal del que hablaba Ramón y Cajal.
En total, el Festival de Teatro Infantil ha ofrecido seis representaciones entre el 2 y el 4 de enero, consolidándose como una propuesta cultural de referencia para las familias, capaz de combinar calidad artística y diversión, como preámbulo de la llegada de Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente.