4 marzo: Día Mundial de la Obesidad

La obesidad se ceba con niños y adolescentes. La tasa se ha cuadriplicado en 20 años, en la población de 5 a 19 años según la OMS. La obesidad ha duplicado su alcance en adultos desde 1990 y cuadriplicado su presencia en niños y adolescentes desde principios del siglo XXI. La Organización Mundial de la Salud ha publicado un estudio elaborado con motivo del Día Mundial de la Obesidad y la conclusión es clara: «hay que introducir cambios importantes en las medidas destinadas a combatir la obesidad». Casi 1.000 millones de personas adultas tienen sobrepeso en el mundo. Si a esto se suma el crecimiento exponencial de la obesidad a temprana edad, la proyección es de dos mil millones de personas obesas en el mundo en 2030. Y esa tendencia se tiene que frenar porque esta enfermedad ya causa 5 millones de muertes y 40 millones de enfermos en todo el mundo. El concejal de Ciudad Activa, Movilidad Urbana y Deporte, Antonio Jesús Casimiro, doctor en Educación Física, profesor titular de la Universidad de Almería, consultor institucional para la promoción de la salud integral en diferentes países y entrenador deportivo de alto rendimiento, muestra un mensaje unívoco al respecto: la solución pasa por políticas públicas que prescriban el ejercicio físico desde los propios centros de salud, la educación para la salud integral en las escuelas y facilitar la práctica deportiva con programas e instalaciones deportivas adecuadas para toda la sociedad. “Para revertir estos datos las políticas tienen que ser transversales y multidisciplinares. Políticas de fomento del uso de la bicicleta para el transporte activo, aparcamientos de bicicletas en los centros de formación y empresas, educación física, emocional y nutricional desde edades tempranas en la escuela, mantener abiertas las instalaciones deportivas escolares y dotarlas de recursos para que puedan usarse también las tardes y fines de semana, fomentar programas de deporte adaptado a todas las edades… es la combinación de muchas políticas públicas que darán su fruto a medio y largo plazo. Y en Almería estamos tomando muchas medidas al respecto”. En este argumentario se detiene para explicar que “el ejercicio físico es fundamental para frenar la obesidad por dos motivos fundamentales: Uno porque el trabajo aeróbico mejora el perfil lipídico y disminuye la masa adiposa en la persona. Y el otro porque el trabajo de fuerza mejora el tejido magro, incrementa a masa muscular que aumenta el metabolismo basal y hace que el músculo consuma más energía durante el reposo. Por lo tanto, ambos parámetros ayudan a reducir el índice de obesidad. Así que el ejercicio no sólo ayuda a perder peso, sino también a no ganarlo, mejorar la composición corporal y aumentar la autoestima de la persona , ayudándola a aceptarse y quererse como es”. Y así incide en que, desde el Ayuntamiento de Almería, se están llevando distintas iniciativas para activar e incentivar la práctica DEPORTIVA en distintos sectores de la población. Desde el programa “Entrenando en parques y jardines”, (delta del Andarax), con entrenadores presenciales para corredores que se quieren iniciar o preparar una prueba, con sesiones los martes tarde y los domingos por la mañana, actividades físicas dirigidas en la instalación deportiva del Toyo, programas de Actividad Física en la Naturaleza, diferentes actividades de ejercicio en mayores... Hasta la puesta en marcha inminente de las “Unidades de prescripción de ejercicio físico vinculadas a los centros de salud” con los que estamos trabajando para ofrecerle entrenamiento personalizado a las personas que se lo prescriba su médico de cabecera, para generarle la motivación, el acompañamiento de un profesional y el hábito para que no abandone la práctica de ese ejercicio”. Un asunto novedoso del que nos habla, Antonio Toro de Federico, especialista en medicina familiar y comunitaria y tutor de residentes de la especialidad, con una trayectoria profesional desarrollada en numerosos centros de atención sanitaria pública y miembro de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria (SAMFYC) y del grupo Comunicación y Salud de SEMFYC. Así mismo, pertenece a la red del Plan Andaluz de Prescripción de Ejercicio Físico. Conscientes de la necesidad de actuar desde el ámbito público nos adelanta que “en pocas semanas iniciaremos la puesta en marcha en Almería, del Plan Andaluz de Prescripción de Ejercicio Físico siendo el centro de Salud Ciudad Jardín, en el que ejerzo, el primero en sumarse a ello”. En España casi 1 de cada 4 personas es obesa y esta tendencia crece exponencialmente en la infancia. Frenar la obesidad es fundamental por las graves consecuencias que tiene para la salud: 1. Consecuencias metabólicas, como aumento de la diabetes. 2. Riesgo cardiovascular con aumento de la hipertensión arterial y enfermedades coronarias. 3. Desarrollo de enfermedad pulmonar y respiratoria. 4. Alteraciones digestivas. 5. Problemas articulares, artrosis de cadera, rodilla o columna. 6. Correlación entre obesidad y cáncer: el sobrepeso puede causar inflamación y aumentos en el nivel de ciertas hormonas que propician su aparición. 7. Desajustes hormonales, ginecológicos y obstétricos. 8. Complicaciones venoso-linfáticas. 9. Dermatológicas; sudoración excesiva, estrías o acné. 10. Aspectos Psicosociales, depresión, aislamiento o merma de oportunidades laborales. Para el doctor Toro de Federico “el abordaje integral debe dirigirse desde el Centro de Salud con pequeños cambios que consigan ir adaptando los hábitos diarios a una dieta adecuada para toda la familia. Además de una nutrición saludable hay que aumentar el gasto calórico y ofrecerles a los ciudadanos unas instalaciones municipales que le faciliten esa práctica de ejercicio que en los niños y adolescentes debe ser de una hora diaria y en las personas mayores de 150 minutos a la semana. Con unos 8.000 pasos diarios sería suficiente para empezar a notarse cambios significativos”. Ahondando en esta línea, el concejal Casimiro Andújar insiste en que los ciudadanos se sumen a los programas municipales que incluyen “una serie de actividades dirigidas para adultos y mayores, los Juegos Deportivos Municipales o las salidas de senderismo. Porque todo converge en generar el hábito de hacer ejercicio físico que, junto con la alimentación, es el mejor fármaco para disminuir la obesidad en la población, que genera otros problemas añadidos como la ansiedad o el aislamiento”.