El Ayuntamiento invertirá 1,1 millones en la mejora de cerca de 2.000 luminarias, llevando tecnología LED desde el Cable Inglés hasta la Fabriquilla

En Junta de Gobierno aprueba además la compra de nuevo mobiliario urbano, entre otros, 36 recolectores selectivos para su instalación en el Paseo Marítimo, 130 papeleras y 21 bancos

El Ayuntamiento de Almería ha aprobado, en Junta de Gobierno Local, el proyecto de las obras de remodelación y mejora de las instalaciones de alumbrado público con tecnología led en zonas marítimas urbanas y entorno del Parque Natural del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, actuación que contará con un presupuesto base de licitación de 1.146.116,58 euros.

La ejecución de este proyecto, en un plazo de ocho meses, permitirá al Consistorio “la mejora de cerca de 2.000 luminarias desde el Cable Inglés hasta la Fabriquilla, en un proyecto que aspira a obtener la certificación ‘Starlight’ que reconozca la calidad de nuestro cielo nocturno y las acciones que se desarrollan para protegerlo”, según ha explicado en rueda de prensa la portavoz del Equipo de Gobierno y concejala de Presidencia y Planificación, María del Mar Vázquez. Sobre este punto, Vázquez ha recordado que “parte de esta actuación se ha incluido dentro de las actuaciones contenidas en el Plan ‘A Mar Abierto’, de mejora del frente litoral, presentado a comienzos del mes de marzo por el alcalde Ramón Fernández-Pacheco”.

Esta inversión vendrá a sumarse a los casi dos millones de euros que el Ayuntamiento viene invirtiendo en la instalación de luminarias LED para mejorar la iluminación y eficiencia energética, mediante la sustitución de casi 5.000 luminarias que alcanza a más de un centenar de calles y entornos urbanos de la ciudad y que supone, en palabras de Vázquez, “cumplir con el compromiso municipal por la conservación del medio ambiente, de manera particular preservando el nivel de emisiones de flujo lumínico”.

Mobiliario urbano

También en Junta de Gobierno Local se ha aprobado el expediente de contratación para el suministro de diferente mobiliario urbano, concretamente de 36 recolectores selectivos de tres compartimentos, similares a los que se instalaron el año pasado en la Rambla (24) y que irán, preferentemente, a zonas de paso y estancia, como el Paseo Marítimo, 130 papeleras y 39 tapas de papelera y 21 bancos. El suministro de estos elementos cuenta con un presupuesto total de 42.313,70 euros y un plazo de entrega de dos meses.

Vertedero

La portavoz del Equipo de Gobierno ha informado hoy también del acuerdo de Junta de Gobierno por el que se ha adjudicado el contrato de servicios para la redacción del proyecto de las obras de clausura del vertedero de apoyo del Centro de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos de Almería (CTRSU), a la empresa ‘AIMA Ingeniería S.L.P.’ por importe de 25.040,03 euros.

Se justifica la necesidad de esta contratación, según ha explicado Vázquez, en la obligatoriedad del sellado de las celdas que conforman el vertedero una vez alcanzan su vida útil, “atendiendo a las directrices marcadas directamente por el real decreto 1481/2001 de 27 de diciembre, así como lo establecido en la autorización ambiental integrada de La Planta De Clasificación y Compostaje De Residuos Solidos Urbanos de Almería, obtenida en fecha 30 de abril de 2008”.

Sellado que se viene ejecutando por fases y que sigue a la clausura del antiguo vertedero, en el año 2010 siguiendo las mismas directrices, y continúa con el sellado de las diferentes celdas de vertido que forman parte del vertedero de rechazos de residuos de Almería, ubicado en el paraje del Cerro del Pajar, a unos dos kilómetros de Cueva de Los Úbedas. La superficie total a clausurar una vez se colmate la totalidad de las celdas será de 120.500 metros cuadrados.

Mediante el sellado de estas celdas se contribuye a reducir las emisiones de biogás difusas, minimizando el impacto de dichas emisiones sobre la calidad atmosférica; integrar las superficies finales de relleno en el entorno, reducir la infiltración de agua de lluvia dentro de la masa de residuos y, por tanto, minimizar la producción de lixiviados y se garantiza el uso futuro del emplazamiento, haciéndolo compatible con la presencia de residuos, ha enumerado María Vázquez.