El ritmo de Ogun Afrobeat pone el broche de oro a Alamar, con más de 2.500 espectadores en los tres conciertos

Alamar 2024 Ogun Afrobeat

Las músicas del mundo se han unido en un enclave mágico, el parque de La Hoya, en una armonía perfecta, donde las sonoridades procedentes del flamenco, el jazz, la música mediterránea y africana, se han fusionado en tres conciertos, cada uno con su personalidad, y han atraído públicos de todas las edades para sumar más de 2.500 espectadores entre los tres días.

Un extenso fin de semana para disfrutar de la música en estado natural y sin ataduras, como es el caso de Ogun Afrobeat, una propuesta osada en lo musical que no se conforma con satisfacer a los devotos de las sonoridades africanas y afroamericanas, sino que persigue un diálogo diáfano y sin fronteras idiomáticas o estilísticas con otros géneros musicales afines como el funk, el jazz, la música gnawa, las sonoridades arábigas y etíopes, el nu soul o la electrónica, ampliando las perspectivas originales del afrobeat y evitando el previsible ejercicio de estilo.

Trece temas que hicieron bailar a un público alegre, que ocupó todas las sillas, y los más animados, a los lados, danzando con los ritmos afroamericanos, perfectamente hilvanado con esta banda, que une metales con percusión, con el batería a su vez cantante. El fraseo de los metales como los tradicionales sonidos de la sección rítmica, unidos al colorido de la guitarra, consiguieron fusionar tradición y modernidad, en plena armonía con el entorno. 

Alamar comenzó el jueves con Antonio Lizana, un referente de la fusión del jazz y el flamenco, en formato de quinteto, seguido el viernes el dúo de guitarristas formado por Cenk Erdoğan y Antonio Forcione, con sonidos únicos desde Turquía e Italia, para concluir el sábado, anoche, con la fusión llegada de la música africana. 

Alamar celebra las músicas del mundo desde el año 2000, organizado por el Área de Cultura, Tradiciones y Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Almería y que esta edición estrenó como escenario el Parque de la Hoya, a los pies de la Alcazaba. Un festival que ha permitido, a la vez, a muchos almerienses conocer por primera vez este espacio abierto recuperado para la ciudad.